jueves, 5 de mayo de 2011

Los Cuando



Cuando tú me viste, yo ya sabía el número de cada una tus pestañas.

Cuando decidiste conocerme, yo ya sabía tus secretos más recónditos.

Cuando decidiste que te gustaba, yo ya estaba rebosante de ti .

Cuando tú decidiste quererme, yo ya te amaba .

Cuando decidiste amarme, yo ya sabía que eras mi alma gemela.

Cuando supiste que yo era tu alma gemela, yo ya tenía en un diario nuestra historia.

Cuando decidiste dar la vida por mi, yo ya estaba muriendo en tus brazos.

Y solo cuando me vistes en tus brazos por fin me dijiste todo lo que yo había esperado, dos palabras, mas nada, pero suficiente para complacerme mientras te esperaba del otro lado, para mas tarde retornar nuestra historia en un nuevo tiempo.

Apretabas mi cuerpo muy fuerte contra a ti. No me querías dejar ir, me dolía absolutamente todo, pero mucho mas el liquido salino de tus ojos.

-Te amo- dijiste llorando.
Solo pude sonreír.

-Ya yo lo sabía- con las pocas fuerzas que me quedaban acaricie su corto cabello, extremadamente corto, tarde se dio cuenta que era como me gustaba.

-por favor no te despidas…-
Lo calle, colocando mi dedo índice en la abertura de sus labios.

-Esto no es un adiós es… un hasta pronto-
Y mientras me apretaba fuertemente contra su pecho repetía lo más anhelado para mí.

Te amo.
Te amo.
Te amo.

Cuando te diste cuenta que aun después de la muerte me seguirías amando, yo ya te estaba amando del otro lado.

Por eso nunca dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, nunca postergues lo inevitable porque es mejor morir siendo amado que vivir sin ser amado.

1 comentario:

  1. Hola lindo blog, te invito a pasar y a compartir el mio y viceversa: Atentamente Daniel

    http://tandementiracomolavida.blogspot.com/

    ResponderEliminar